P E R E G R I N U S/E X O R K I S T E S
EXORCISTA PEREGRINO

"Y los sabios brillarán como el resplandor del firmamento, y quienes indujeron a muchos a la justicia serán como estrellas por siempre, eternamente"» Daniel 12:3

jueves, 14 de febrero de 2008

Sobre el Averno y la falsa erudición

"El infierno existe y no esta vacio", con esta categorica y amenzadora sentencia el maximo exponente de la Iglesia catolica Benedicto XVI atiza el temor de millones de "fieles", que desde 1999 dieron por saciadas sus dudas con las famosas cuatro audiencias de Juan Pablo II.
Nuevamente, se situa el llamado "infierno" como un lugar en concreto, alojado en algun punto perdido de este mundo, en el cual los pecadores no arrepentidos pagaran con un tormento eterno sus errores.

"La salvacion no es inmediata ni llegara para todos", tan categorica es la afirmacion dada al comienzo de cuaresma, que mas de algun "fiel" catolico sucumbira a la desesperacion de la espera.
Hace algunos años, Juan Pablo II realizo una serie de audiencias en las cuales "enmendo" la idea tradicional del Infierno, el cielo, el purgatorio y el diablo, dejando en claro que ninguno de los tres primeros era una lugar fisico, sino, la "situacion particular de quien lo vive", que satanas esta vencido y que Jesus nos ha librado de su temor y tormento.

¿Sera todo esto una nueva tentativa de la Iglesia para retomar el poder perdido de antaño?, sea cual sea la respuesta no puedo sino indignarme ante las practicas que, con esfuerzo y dolor la humanidad sumio en la oscuridad al dar un paso mas que significativo hacia la verdad, y que hoy resurgen de las cenizas para cegar nuevamente el camino de la ascencion de esta raza.

Quizas nunca conoceremos la verdad sobre el infierno y el cielo, pero por experiencia puedo afirmar que no hay mayor verdugo que nosotros mismos.
El peso de nuestros actos no es fortuito, es parte del camino que recorreremos una y mil veces hasta aprender las valiosas lecciones que nos permitiran llegar al lado de la fuerza superior.

1 comentario:

Alice Stark dijo...

La verdad es que desde que fue nombrado Papa, Benedicto XVI nunca me ha inspirado ese respeto y aprecio que inspiraba Juan Pablo II. Hasta me inspira miedo, algo que puede parecer ridículo pero es así. Su mirada tiene algo que me molesta y atemoriza.
Soy bastante ignorante en estos temas, pero desde mi punto de vista creo que la idea planteada por Juan Pablo II era mucho más acertada; en especial me caló hondo la frase "la situación particular de quién lo vive".
Sinceramente no entiendo por qué usar el miedo como herramienta para "amarrar" a los "fieles". Desde mi humilde punto de vista, no creo en un dios que castigue o que busque alabanzas para decidir a quién salva o condena. Creo más bien en un ser superior que da las herramientas para que cada uno aprenda el mejor camino para llegar hasta él, y que en lugar de amenazar acoge a todos sus hijos sin distinción alguna, enseñando a amar sin límites.